Berdych, Youzhny y Mónaco vencen en Montpellier, Zagreb y Viña del Mar.
Jueves 09 de Febrero de 2012 14:01 Publicado en TenisHasta tres torneos ATP se disputaron durante la semana inicial del mes de Febrero. Y todos ellos formaban parte de la categoría 250. Se puede decir que no fueron victorias inesperadas, ya que tanto Youzhny como Berdych y Mónaco, eran de los principales favoritos a levantar el título en los respectivos campeonatos disputados.
Tomas Berdych ganó el torneo de Montpellier por primera vez en su carrera (con éste, el checo suma un total de siete títulos). El número siete del mundo derrotó en la final de la competición a un hueso duro como siempre resulta ser el francés Gaël Monfils. No fue sencillo para Tomas, quien tuvo que marcharse hasta el tercer set para acabar con la resistencia del elástico y musculoso tenista galo: 6-2 4-6 6-3. Sin duda, la gran final fue el momento en el que Berdych tuvo que emplearse más a fondo, pues sus anteriores rivales fueron despachados con muchos menos problemas por el checo: Serra, Mahut y Kohlschreiber cayeron en tres sets.
A pesar de caer derrotado por Berdych, el subcampeón Monfils cuajó un torneo interesante y se impuso a buenos jugadores como Russell, Nieminen o Simon (en un dramático duelo entre franceses: 4-6 7-6 6-4). Destacó el papel de otro galo, el prometedor Guillaume Rufin, que fue capaz de derrotar a Feliciano López en segunda ronda además de poner en serias dificultades a Gilles Simon en tercera. En un bonito e igualado duelo, el alemán Kohlschreiber eliminó a otro tenista local, Richard Gasquet: 6-2 3-6 6-3. Este torneo además, sirvió para volver a ver en una pista de tenis a Paul-Henri Mathieu, mucho tiempo ausente por lesión. PHM ganó a Stebe en primera ronda, pero cayó a manos de Nieminen en segunda.
El ruso Mikhail Youzhny volvió a ganar un torneo ATP muchos meses después (octavo título en su carrera). El ‘coronel’ ruso se pasó toda la temporada pasada en blanco, y sus últimos triunfos databan del año 2010, año en el que se proclamó campeón en Kuala Lumpur y Munich. Youzhny se impuso en la final de Zagreb (6-2 6-3) al sorprendente eslovaco Lukas Lacko, sin duda la gran revelación del torneo. Stakhovsky, Zemlja y Karlovic fueron las otras víctimas del ruso. Precisamente el gigante croata fue el rival más complicado de batir para Youzhny, debido a la potencia de sus saques: 7-6 3-6 7-6.
Excelente el torneo realizado por un semi-desconocido Lacko, que venció a nombres de la talla de Baghdatis, Haase o Bogomolov. Habrá que seguir las evoluciones de este jugador. Guillermo García-López cayó en segunda ronda ante el tenista que defendía título, el local Ivan Dodig. Posteriormente éste no podría superar al chipriota Baghdatis. El cabeza de serie número 1 del torneo Ivan Ljubicic fue eliminado en segunda ronda por el alemán Michael Berrer, que firmó una buena semana venciendo a otros nombres importantes como Jürgen Melzer. Youzhny le mandó para casa en semifinales.
Juan Mónaco fue el tercer triunfador de la semana. En el estreno de la temporada de tierra batida por Sudamérica, el tenista de Tandil (Argentina) hizo buenos los pronósticos que le situaban como máximo aspirante al título en el torneo de Viña del Mar, en Chile. ‘Pico’ derrotó en la final a su compatriota Carlos Berlocq (sorprendió su presencia en esta ronda), y lo hizo por 6-3 6-7 6-1. De esta forma el jugador número 23 del ránking ATP suma el cuarto título de su carrera. Mucho tiempo (demasiado) había pasado desde que Mónaco no levantara los brazos en un torneo ATP, concretamente la friolera de 5 años. En ese intervalo de tiempo Juan cayó derrotado hasta en siete finales nada menos.
Así pues, alegría inmensa para un Juan Mónaco que rompió su gafe de una vez por todas. Antes de vencer a Berlocq en la final, el ganador fue superando un difícil camino con más o menos esfuerzo (Andreev, Montañés y Chardy). Berlocq por su parte eliminó al español Gimeno-Traver, y a los argentinos Junqueira, Del Bonis y Chela. Similar al caso de Mathieu en Montpellier fue el de Fernando González en Viña del Mar (Chile, su país). ‘El bombardero de La Reina’ reapareció mucho tiempo después, e incluso superó a Pere Riba en su duelo de primera ronda. Luego cayó con Souza (quien por cierto también venció en su debut a otro ilustre como Filippo Volandri). Chela terminaría con la andadura del brasileño. Hay que destacar igualmente la actuación del francés Jeremy Chardy, un tenista capaz de hacer grandes cosas. En Viña del Mar avanzó hasta semifinales venciendo a buenos ‘terrícolas’ como Leo Mayer o Frederico Gil. Juan Mónaco acabó con sus ilusiones por la vía rápida: 6-1 6-4.
Estos tres torneos han originado muchos movimientos en la clasificación semanal ATP, aunque ninguno en la parte alta de la tabla (inamovibles los 22 primeros puestos). Mónaco (23) y Youzhny (32) escalaron varias posiciones gracias a sus respectivos triunfos. Este fin de semana arranca la Copa Davis 2012.
Open Australia: crónica del decimotercer día de competición
Martes 31 de Enero de 2012 17:42 Publicado en TenisSe repitió la historia. Novak Djokovic volvió a imponerse a Rafa Nadal en una final de Grand Slam. Es la tercera vez consecutiva que esto ocurre (tras Wimbledon y US Open ’11), y con este nuevo triunfo, el serbio ha demostrado una vez más ser el auténtico dominador del deporte de la raqueta en la actualidad. Eso sí, su trabajo le costó derrotar a Nadal. La final fue la más larga de la historia en Grand Slam, y el español no dejó de luchar hasta cumplirse casi las seis horas de partido.
‘Nole’ Djokovic volvió a hacer de las suyas. La tiranía del serbio parece no tener fin, y una vez más no ha habido raqueta en el mundo en un Grand Slam que haya podido hacer frente a la superioridad del de Belgrado. Novak logró ante Rafa la victoria probablemente más sufrida de su carrera, pero a la vez la más dulce. Porque el número 1 del mundo alcanzó en Australia su tercera corona y quinta de Grand Slam derrotando a su mayor enemigo de una manera a la que éste no solía dar nunca su brazo a torcer: tras una gran y épica batalla. Había dudas sobre el estado físico de Djokovic tras su largo partido de semifinales con Murray, pero el número 1 se encargó de borrarlas de un plumazo. Ni apelando a lo heroico Rafa ha sido capaz de vencer a su auténtico rival en el circuito ATP. Muchas preguntas asaltan las mentes de los aficionados al tenis: refuerza o no refuerza los ánimos de Rafa Nadal esta nueva final perdida (por lo cerca que estuvo de lograr la victoria) contra Novak Djokovic? En mi opinión, no.
La batalla final por el Open de Australia 2012 comenzó del lado del español. A diferencia de la semifinal con Roger Federer, Rafa sí salió concentrado a tope en su duelo con Novak Djokovic. Y así el número dos logró llevarse a su marcador el primer set por 7-5, llenándonos de esperanzas de triunfo a todos los aficionados españoles. Fuerte con el servicio (especialmente en los primeros juegos) y rápido de movimientos Nadal se aprovechó de una salida a la pista quizás algo fría de su adversario. Rafa se adelantó con break a favor en este primer set (4-2), aunque el serbio reaccionó rápidamente (4-4). Sin embargo sería Nadal quien con el equilibrio en el tanteador (5-5) quebraría de nuevo el servicio de ‘Nole’ para cerrar la primera manga con el servicio (7-5). El parcial fue igualado y largo (1h 20’) mas Nadal estuvo mejor en los momentos más importantes. Las cosas se ponían muy bien para el español ante un Djokovic que tenía que cambiar algo el guión del encuentro si quería proclamarse vencedor de otro Grand Slam.
Y vaya si lo hizo… En el segundo set Novak estuvo mucho más agresivo y dio un paso en la pista, jugando la mayoría de puntos encima de la línea de fondo. Por el contrario un intimidado Nadal, perdió fuerza y frescura y se limitó a defenderse desde una posición mucho más atrasada en la cancha de la que debería haber ocupado para hacer más daño a su rival. El serbio se disparó en el marcador (4-1, 5-2), dispuesto a equilibrar el marcador del partido cuanto antes. Las bolas que enviaba Djokovic llegaban como cohetes a un Rafa Nadal, que intentó (sin éxito) una remontada en ese parcial. Con 4-5 abajo para el español, éste servía para empatar a 5 en la segunda manga. Pero llegó otro break fatal. Con una doble falta Rafa entregó el parcial 4-6 después de haber salvado varias bolas de break durante el transcurso de ese segundo set.
Las cosas ahora pintaban mal para Nadal.. y se pusieron peor. La tercera manga sólo tuvo un dueño: Novak Djokovic. Nadal esta vez estuvo fatal en todo momento. Al español no le salió nada, y al serbio todo. Las estadísticas del set hablan por sí solas (Djokovic sólo perdió 2/18 puntos con el saque, Rafa hizo apenas 2 golpes ganadores…) 6-2 para el número 1 y la situación empezaba a ser crítica para nuestro campeón.
El cuarto y quinto set fueron de auténticos gladiadores. Mucha épica y mucho sufrimiento para ambos durante esos últimos compases del encuentro. Rafa se impuso (con la garra y el corazón que sólo él tiene en todo el circuito ATP) en el tie break del cuarto set para igualar la final y mandarla a un emocionante quinto y definitivo parcial.
Lo cierto es que fueron momentos realmente emocionantes.. y épicos los del penúltimo set. Nadal volvió a subir su porcentaje de puntos ganados con el saque, y sacó fuerzas y orgullo de donde prácticamente no existían.. El español llegó a afrontar un 3-4 0-40 adverso cuando él sacaba. Cualquier error hubiese sentenciado la final a favor de Novak, pero Rafa volvió a imponerse a la lógica apelando a un orgullo deportivo y una capacidad de sufrimiento que no conoce límites..
En una final muy a su estilo guerrero y físico, aquella se decidiría a base de casta, emociones y resistencia.. factores en los que Rafa suele ser el mejor.. sin embargo ganó Nole. El quinto set fue dramático y alcanzando casi las seis horas de choque, con los físicos machacados y los nervios a flor de piel poco importaban las estadísticas y los números que uno y otro iban firmando. A esas alturas de choque sólo un certero golpe mental, o un arranque de genio podían decantar la balanza a uno u otro lado. Rafa golpeó primero (4-2 arriba en el quinto set), pero Djokovic sacó una garra sobrenatural (que antes de 2011 no se le conocía) para igualar, y terminar sentenciando ese parcial, el partido, y el campeonato (7-5). Fabulosa victoria de Djokovic ‘a lo Nadal’ que puede haber hecho muchísimo daño (o no) en la moral del bravo tenista de Manacor. Veremos en un futuro las repercusiones de tan brutal batalla… Lo cierto es que ‘The Djoker’ continúa con su reinado del terror...
Open Australia: crónica del duodécimo día de competición
Viernes 27 de Enero de 2012 18:27 Publicado en TenisNovak Djokovic será, otra vez, el rival de Rafa Nadal en la final de un Grand Slam. El número 1 del mundo eliminó al escocés Andy Murray en semifinales después de una larga y durísima batalla que se alargó hasta casi las cinco horas de duración. Será la tercera vez consecutiva que que Djokovic y Nadal pelearán por levantar un ‘grande’.
Andy Murray y Novak Djokovic volvían a verse las caras en la Rod Laver Arena. Un año después de que ambos protagonizaran la batalla final por el ‘Grand Slam de las antípodas’ (en la que Nole humilló a Andy), el serbio y el escocés cruzaban de nuevo sus caminos, esta vez para dilucidar quién se enfrentaría a Rafa Nadal en el último partido del torneo de este año. El partido comenzó bastante feo. El primer set no fue nada vistoso, y los errores de uno y otro contendiente relucían constantemente por encima de los aciertos. El juego se desarrollaba básicamente desde el fondo de la pista con frecuentes intercambios, y las subidas a la red de Novak y Andy eran muy escasas, quizá con miedo a arriesgar más de la cuenta. Con este guión se desarrolló una primera manga que tuvo como ganador al menos ‘desacertado’, podriamos así decirlo: Novak Djokovic (6-3). El de Belgrado quebró el saque de Murray en dos ocasiones en ese primer parcial, mientras que el escocés sólo pudo responder a una de esas roturas (a la primera).
Siempre que Murray podía poner en apuros a Djokovic, el número 3 del mundo se encontraba con la red, o echaba la bola más allá de los límites de la pista dura australiana. El serbio por su parte, se limitó a no arriesgar más de la cuenta, viendo que su rival era el encargado de tirar por la borda sus propias opciones. La segunda manga pronto trajo más noticias negativas para los aficionados británicos, y es que ‘Nole’ metía más tierra de por medio en el marcador, rompiendo el servicio de Andy a las primeras de cambio y consolidando posteriormente su servicio. El ritmo del juego lo marcaba Novak Djokovic. Andy Murray estaba sometido a lo que dictara la raqueta de su rival. Pero, como ocurriese en la otra semifinal entre Nadal y Federer, en el tramo medio de la segunda manga se produjo una fuerte reacción del jugador que tenía todo en contra en ese momento del partido (en este caso Murray). El de Dunblane tiró de carácter (algo raro en el frío Andy) y trabajándose concienzudamente cada punto, enlazó cuatro juegos de manera consecutiva que le volvían a meter de lleno en el choque. El encuentro continuaba turbio e impreciso, y ante tanta ida y venida de errores y fallos en los servicios, esta vez fue el escocés quien estuvo más astuto que el serbio para llevarse al bolsillo ese segundo set, no sin sufrimiento (6-3). Djokovic parecía algo cansado…
La batalla estaba ahora más del lado de Andy Murray, que había conseguido implantar el ritmo que más le favorecía al duelo: largos intercambios, imprecisiones, juego defensivo y constantes roturas de saque. Con ese panorama los dos jugadores llegaron al tercer parcial, en el que Murray aprovechó su inercia ganadora para seguir escalando peldaños en el encuentro. En ese inicio de set, Andy forzó constantemente el saque de Djokovic (un primer servicio del serbio que llegó hasta los 10’ de duración), hasta que consiguió romperlo (en el tercer juego). ‘Nole’ hizo inmediatamente el ‘contrabreak’ y volvió a establecer eñ equilibrio en el marcador. Igualdad que se mantuvo hasta los emocionantes momentos finales del set: Murray volvió a quebrar para, sirviendo con 6-5 a favor, llevarse el tercer set a su casillero. La presión y las dudas aparecieron en la raqueta británica que permitió que el serbio alargase el parcial hasta la lotería del tie-break. Juego de desempate que fue a parar al marcador de un Andy que fue mejor que Novak a lo largo de todo ese set. Murray se llevaba también el tercer set (7-6), se puede decir que justamente viendo los méritos hechos por uno y otro para apuntarse el parcial.
Ahora Andy Murray no estaba tan impreciso como al principio, y principalmente su derecha era la encargada de reportarle más puntos al escocés. Además sus presencias en la red eran acertadas (8/11 en el set). Nole estuvo mal con el servicio, especialmente con sus segundos saques. Con dos sets a uno para Andy, éste era el claro favorito en ese momento para acceder a la gran final con Rafa. Y Djokovic parecía algo cansado… Pero ya se sabe que ‘The Djoker’ sabe esconder perfectamente sus sentimientos en una pista de tenis. Cuando ya parecía que no tenía mucho que decir en el encuentro apareció su mejor versión. Repentinamente irrumpió un huracán serbio en el partido, y en apenas 25’ (previamente había habido juegos de más de 10’ de duración en el choque) el top 1 ATP igualó las cosas otra vez con un 6-1 fulminante. Visto y no visto. Brutal. El ‘coco’ de Belgrado volvía a meter miedo gracias a un juego ofensivo, rápido y agresivo que no encontró respuesta en el anonadado Andy.
Así las cosas, todo se decidiría en un apasionante quinto set. Murray solía ganar los puntos largos, mientras que era su rival quien solía dominar cuando los ‘rallies’ eran de corta o mediana duración. Ahora, el revés a dos manos de ‘Nole’ sí que encontraba la profundidad de las líneas, y sus servicios eran más acertados que hasta el momento. El duelo estaba en la quinta manga, en la que los errores ya se pagarían muy caros. Otra versión del serbio hubiera dicho basta, pero este nuevo Djokovic nº1 es mucho más tenista (en todas las facetas del juego) del que era anteriormente, lógico por otra parte. Más entero moral, y físicamente (a pesar de su teatro), Novak llegó a dispararse 5-2 en el marcador. Murray no quería despedirse sin darlo todo y llegó a igualar el partido (5-5), situándolo en un punto de dramatismo bestial. Sin embargo, el británico realizó un esfuerzo titánico que terminó pagando posteriormente, y con el 5-6 en contra (habiendo gozado de bolas de rotura en ese undécimo juego) entregó definitivamente la cuchara al de Belgrado. En este último parcial el bajísimo porcentaje de Murray de puntos ganados con segundos saques decidió. ‘El Chacal’ estuvo listo y mordió a su presa en el momento adecuado. Un último set (y un partido, en definitiva) de locos. Una auténtica montaña rusa. Un espectáculo genial entre dos superjugadores de tenis. Andy puede irse satisfecho de la imagen mostrada, y de la sensación de haber estado tan cerca de derrotar a Djokovic (no como en 2011, en este mismo escenario). Murray seguirá dando guerra en el futuro.. Así pues finalísima de Grand Slam entre Rafa Nadal y Novak Djokovic.. Otra vez. Rafa clama venganza y ‘Nole’ quiere seguir siendo el rey del circuito..
Open Australia: crónica del undécimo día de competición
Jueves 26 de Enero de 2012 17:57 Publicado en TenisRafa Nadal se convirtió en el primer finalista del Open de Australia tras batir al gran Roger Federer (6-7 6-2 7-6 6-4) en un extraordinario encuentro de altísimo nivel. El español ofreció una de sus mejores versiones para superar a un Federer que también ralló a gran nivel en la primera semifinal del torneo. El rival de Rafa en la final saldrá del interesante duelo que disputarán Andy Murray y Novak Djokovic en la otra semifinal.
Se repetía el gran ‘clásico’ del tenis por enésima vez. Roger y Rafa volvían a medirse en la Rod Laver Arena de Australia por segunda vez en sus carreras, después de aquella famosa final en el año 2009, en la que Rafa ‘hizo llorar’ al gran campeón de Basilea. Allí Rafa sumó su primer ‘grande’ en las antípodas. El domingo el balear luchará por conquistar su segunda corona. Y lo hará gracias a la fantástica victoria conseguida sobre su amigo Roger Federer, al que consiguió derrotar en un encuentro que se le llegó a poner muy cuesta arriba.
Como suele ser habitual en todos sus partidos, ‘el Expresso de Basilea’ salió a la pista como un ciclón, avasallador, abusando de su exquisita técnica y tratando de sumar puntos y más puntos, cuanto más rápido mejor. Esa es una de las tácticas más usadas por Roger. Salir como un toro. Abrumar a su rival desde el inicio, y tomar una iniciativa en el juego que le permita cobrar ventajas ya desde el propio arranque del encuentro. Al eléctrico arranque de Federer se sumó la frialdad con la que salió Nadal a la pista. El español tardó en acomodarse a la pista central australiana, y en los primeros juegos del choque se vio claramente superado por su rival (0-3 Federer). A pesar de ello, Rafa fue poco a poco subiendo su nivel de juego, e incluso logró recuperar la rotura de saque y fue capaz de mandar el primer set a la muerte súbita. En ella, sin embargo, Roger volvió a adelantarse pronto con un ‘minibreak’ que ya le fue suficiente al de Basilea para anotarse la primera manga en su marcador (7-6). Fue un set muy igualado que pudo caer para cualquiera de los dos lados. Federer mandó en el inicio a su estilo. Rafa equilibró al final con un juego directo y un servicio y una derecha que funcionaban.
A pesar de haber entregado ese primer set a Federer, Rafa podía estar satisfecho con el juego mostrado hasta ese momento. El balear fue capaz de quebrar el peligroso servicio de su adversario en la primera ocasión que tuvo, y al fin y al cabo la primera manga se decidió únicamente por un solo punto. Claramente Rafa iba de menos a más. Y eso quedó bien demostrado en el segundo parcial del partido. El inicio de ese segundo set fue muy extraño, y pudo ser una de las claves del encuentro. Roger pareció tomar la directa en el choque con un temprano break en blanco sobre el servicio de Nadal, pero inmediatamente Rafa se rehizo quebrándole (también por 0-40) el saque al suizo. Luego llegaron los mejores momentos en el partido para el español. Hizo un parcial de 5-1 a Roger y se apuntó con autoridad (6-2) el segundo set para igualar entonces la contienda. En ese tramo del partido (concretamente en el break que ponía a Rafa 4-2 arriba) se vio uno de los mejores puntos del partido (y probablemente del campeonato) por parte del español, cuando consiguió levantar con la derecha una pelota que casi besaba el suelo para ponerla paralelamente en un ángulo imposible de alcanzar para Roger. En este set Rafa hizo añicos el saque de Federer (un 63% de puntos ganados al resto%) y superó con precisión las subidas del suizo a la red (3/8 ganadas por Federer).
El partido estaba igualado a un set, mas Rafa Nadal aparecía como ligero favorito a colarse en la final, debido a la gran demostración del español en toda la segunda manga. Además Roger estaba algo fallón. Sin embargo, como gran profesional que es, Roger no daría su brazo a torcer en ningún momento. El tercer set comenzó con una tregua entre ambos tenistas. Fueron mandando los servicios de ambos (hay que destacar lo bien que funcionó a lo largo de toda la semifinal el en ocasiones cuestionado saque de Rafa Nadal) hasta el séptimo juego del parcial, en el que Roger volvió a asestar un importante golpe al partido. El suizo rompió el saque a un Nadal, que otra vez volvió a levantarse (y devolverle el break a su oponente en el juego siguiente) para seguir vivo en el encuentro. Otra de las claves de la victoria de Rafa: caer..para levantarse inmediatamente. El parcial entonces se marchó hasta una muerte súbita en la que el español llegó a ponerse con cinco bolas de set (6-1). Con mucho oficio Roger levantó cuatro de ellas consecutivamente, pero en la quinta fue cuando Nadal con el saque sentenció la suerte de ese tercer parcial. La táctica de Rafa era clara: mover a Federer desde el fondo de un lado al otro de la pista, castigando especialmente el revés del suizo (uno de sus conocidos puntos débiles). Y buscar constantemente las líneas. Roger siempre que podía buscaba acortar los puntos con la derecha. También insistía en reveses largos y cruzados.
La cuarta manga fue similar a la tercera, y en ella ya se notaba a ambos colosos algo mermados en sus condiciones físicas. Sus piernas ya no eran las de los primeros juegos del choque, y se limitaron a ir reservando fuerzas (cada uno ganando su servicio) para los momentos más calientes del set. Con el 4-4 Nadal sacó dos o tres golpes de genio, para (unidos con algunos errores de Roger) quebrar el saque al suizo y adelantarse 5-4 en el marcador. Después con su servicio (y salvando peligrosísimas bolas de break) el español se metió en la segunda final del Open de Australia de su carrera. Allí Rafa espera a Djokovic o Murray. Veremos quién es su adversario.
Open Australia: crónica del décimo día de competición
Miércoles 25 de Enero de 2012 16:11 Publicado en TenisSe cumplieron los pronósticos. Djokovic y Murray superaron sus compromisos de cuartos de final ante Ferrer (6-4 7-6 6-1) y Nishikori (6-3 6-3 6-1) respectivamente. De esta forma, el serbio y el escocés se unen a Nadal y Federer (los cuatro fantásticos) en las semifinales de un Grand Slam, como ya ocurriese en dos ocasiones durante la temporada pasada (Roland Garros y US Open).
Novak Djokovic y Andy Murray reeditarán en semifinales del Open de Australia la final de este mismo torneo la temporada pasada. Ambos tenistas de la misma generación (Andy nació apenas una semana antes que Novak) medirán fuerzas una vez más gracias a sus respectivas victorias en tres sets en el décimo día de competición en Melbourne. De los dos, fue el número 1 del mundo quien peor lo pasó, y es que para acceder a las ‘semis’ tenía que superar primero la siempre difícil prueba que es nuestro David Ferrer.
‘Ferru’ ya sabía que tenía que hacer un partido casi perfecto (o sin el casi) para derrotar en cinco mangas al tenista más en forma de la actualidad. Y el español lo intentó, y lo intentó.. luchó y luchó.. pero no pudo ser. Muy pronto avisó ‘el Chacal’ serbio de sus crueles intenciones, y es que Ferrer tuvo que afrontar bolas de break en sus dos primeros servicios del partido (también Nole salvó punto de rotura en contra). Tanto estaba yendo el cántaro a la fuente que al final terminó por romperse. Novak consiguió romper la barrera española en el quinto juego del primer set, y tomó una ventaja en el marcador que ya no desaprovecharía hasta hacerse con esa primera manga: 6-4.
El partido estaba siendo durísimo. Con intercambios constantes desde el fondo, la estrategia de ambos tenistas era la misma: aguantar, resistir.. hasta que el contrincante hincase la rodilla. Tal era así, que los dos jugadores firmaron más errores no forzados que golpes ganadores en el primer parcial. Igual en otro tiempo ese planteamiento hubiese sido el acertado para derrotar a Novak Djokovic, pero para batir a este ‘Nole 2.0’ hace falta ‘algo’ más.
Para colmo de males, David vio cómo su ultra-difícil adversario de cuartos de final volvía a romperle el servicio a las primeras de cambio del segundo set. La montaña a escalar se hacía mucho más empinada para el bravo tenista de Jávea, quien a pesar de tantas adversidades, no daría el partido por perdido en ningún momento. Con mucha casta, y a base de piernas y tesón (las principales armas de Ferru), el español logró apuntarse tres juegos de manera consecutiva para dar algo de esperanzas a la hinchada española. Con empate a cinco juegos Djokovic volvió a quebrar el saque de Ferrer una vez más, pero éste logró devolver el break al serbio cuando el número 1 servía para apuntarse también el segundo parcial. En el juego de desempate Ferrer perdonó y lo pagó…carísimo. El alicantino gozó de 4-2 a su favor y terminó entregando el parcial al tiburón de Belgrado, que con esa segunda dentellada en forma de set dio el golpe de gracia definitivo a un David Ferrer que ya no podía resistir más. La última manga fue un paseo para el tenista más fuerte del mundo: 6-1. El ‘nuevo’ Nole resulta prácticamente inabordable en la pista: con una altura más que respetable (1.88m), rapidez de piernas, agilidad en los movimientos, elasticidad asombrosa… Se antoja difícil que alguien pueda hacer morder el polvo a esta versión (existente ya desde el año pasado) del serbio.
El próximo valiente en intentarlo será uno de los que seguramente ‘más ganas le tiene’ al de Belgrado en Australia: Andy Murray. El británico (aún sin Grand Slam en sus vitrinas) vio cómo Novak le borraba de la pista en la final de la edición pasada del Open australiano, y a buen seguro que Andy tendrá ganas de revancha. El número 4 del mundo y eterno aspirante a conseguir por fin un ‘grande’ se encargó de acabar por la vía rápida con las ilusiones de la auténtica revelación del torneo: Kei Nishikori. Fue un partido sin mucha historia.
El primer set fue para Murray 6-3 gracias a una temprana rotura de servicio del japonés (en su primer juego de saque). Ese break y mantener su servicio fue suficiente para que el escocés se encargar de dejar bien claro quién mandaba sobre la pista australiana. Si bien es cierto que el japonés logró, esta vez sí, equilibrar otras prontas roturas de saque en el segundo y tercer parciales, Andy no permitió al japonés atisbar ni un mínimo de esperanza. El de Dunblane tuvo el control en todo momento y sentenció sin problemas: 6-3 6-3 6-1. El asiático pagó la ‘novatada’ de plantarse en unos cuartos de final de Grand Slam por primera vez en su vida. Contra Djokovic será distinto..