Con muchos cambios afrontaba el Valencia BC la temporada 2011/12. Nuevo entrenador y nuevos jugadores: Neven Spahija no llegó a un acuerdo con la dirección por motivos económicos y abandonó el barco tras clasificar al equipo para la Euroliga tras ganar la Eurocup y en su lugar llegó Manolo Hussein, un técnico con poca experiencia. El de Canarias venía con el objetivo de consolidar al conjunto taronja en Europa y mantenerlo entre los cuatro primeros de la ACB. Sin Perovic y Kelati, como bajas más significativas, Hussein se encontró casi en septiembre con solo seis jugadores a falta de los Cook, Javtokas, Richardson, etc.
Con este panorama, la Fuente de San Luís se vestía de gala para recibir al CB Granada en la que sería la primera y única victoria del Power Electronics Valencia en la liga doméstica con Hussein al frente con un abundante 104-81. A partir de aquí, caída en picado. Cierto es que el calendario no ayudaba a hacer crecer al equipo, pero el juego desplegado no era el indicado. Como si de un batallón se tratara, en las siguientes jornadas llegaron el Bizkaia Bilbao Basket, el Barça, el Madrid, el DKV y el Caja Laboral.
Todos los partidos fueron sinónimo de derrota pero, la que sin duda más dolió fue la del encuentro disputado en el Olimpic de Badalona frente a la Penya cuando, en el último cuarto el Valencia BC dilapidó una ventaja de once puntos (56-67) para acabar perdiendo por 86-83. Mientras tanto, en Europa la historia era parecida: Panathinaikos, Efes Pilsen, Armani Jeans Milano y Union Olimpija destrozaban las ilusiones de la afición valenciana. En las primeras 5 jornadas sólo una victoria ante un CSKA Moscú de capa caída. Con todo esto, el balance de Hussein al frente del equipo era de 2 victorias por 16 derrotas. Resultado final: despido fulminante del canario y nueva era.
La gestión del Valencia BC estaba quedando en evidencia y, para paliar los fallos, se recurrió al gran entrenador serbio llamado Sletislav Pesic. El debut del ex entrenador del Barcelona, entre otros, se produjo en casa en el partido que enfrentó al equipo local con el CAI Zaragoza. Juego fluido, buenos tiros, buena defensa… Resultado final: 83-72, segunda victoria y adiós a los puestos de descenso. A partir de aquí, el Power Electronics Valencia y su gente empezaron a vivir un sueño. En ACB, el parcial de victorias derrotas fue increíble, y el conjunto llegó a clasificarse para la Copa. En el Torneo del K.O. se dio una muy buena imagen pese a no llegar a la final.
Mientras tanto, en Europa la cosa pintaba muy mal aún con la llegada de Pesic, pero una victoria histórica en el OAKA ante el Panathinaikos hizo que la moral subiera como la espuma consiguiendo la clasificación para el Top 16. En el grupo del Top 16, el equipo sufrió más de lo esperado. De hecho, el Valencia BC se vio obligado a ganar en Kaunas para seguir vivo y, gracias a Richardson, la clasificación para los cuartos llegó sola. En esa eliminatoria, el destino quiso que Madrid y Power Valencia lucharan para pasar a la Final Four. Los dos conjuntos dejaron una gran imagen, llegando hasta el quinto partido y ahí, la experiencia de los de Molin (Messina ya había dimitido) se impuso y además, jugando en casa, los madrileños volvieron a la final a cuatro y los valencianos volvieron a la realidad.
La realidad era la ACB y ahí, el equipo estaba imparable. Victorias y más victorias llegaban como si nada. Al final, el conjunto taronja quedó tercero a sólo dos triunfos del segundo clasificado, el Real Madrid. El parcial desde la llegada de Pesic a Valencia era brutal: 23 triunfos y sólo 4 derrotas. La inercia era victoriosa y al entrar en Playoffs muchos medios y muchos analistas daban como uno de los tres favoritos al título al Valencia BC, pero el Bilbao Basket, sexto clasificado y rival, no iba de rositas. Sorprendentemente, la eliminatoria cayó del lado bilbaíno por 2-0. La suma del mal juego más las decisiones arbitrales hicieron que Pesic acabara mal la temporada y que la gente valenciana despertara del sueño.
Con este panorama, la directiva del Power Electronics tenía que plantearse si renovar al serbio o buscar un nuevo proyecto. Finalmente, le ofrecieron la renovación por un año pero, cansados de esperar a Pesic, la oferta fue retirada.
Ahora, el equipo está sin entrenador, con las bajas seguras de Cook y de Javtokas y con la afición alzada en armas. Las últimas temporadas del Valencia BC están siendo como la pescadilla que se muerde la cola: gran año, títulos, partidos vibrantes, historia…y ninguna continuidad. Proyectos vacíos, sin referentes y con gestión nefasta.
Se espera un verano movido en Valencia.
Carlos Martínez (@Carl_Martinez)
Pasión Deportiva Radio
































