Ambas partes empezaron queriendo llevar la iniciativa en las reuniones. Dominar a la otra parte de la mesa. Pero a solo un grupo le salió bien la jugada, a los propietarios. Lejos de la opinión personal de cada uno, han llegado a colocar a los jugadores entre la espada y la pared. Cuando estos decían que no bajaban de un 53% de BRI, acabaron negociando un 50 – 50.
Los propietarios se frotaban las manos en el día de hoy con la amenaza de “aceptan o lo que venga será peor para ellos”... Y llegaba el momento. Rechazan la oferta sin dudarlo, disuelven el sindicato y tomarán la vía judicial: demanda a la NBA de monopolio ante un colectivo desamparado sin representación.
No les funcionó la estrategia a los propietarios y los próximos pasos se darán con cierta incertidumbre. De todas formas, las negociaciones pueden continuar en paralela a la vía judicial, pero las primeras sensaciones son que esto va para largo...
Una vez en este punto, lo único que se le puede pedir al aficionado es paciencia. Que sepa ver los movimientos que hizo cada parte durante las negociaciones, porque parece que se buscaban objetivos distintos.
































